Uno de los objetivos más importantes de cualquier persona es mantener las mejores relaciones posibles con las personas que nos rodean.

La asertividad es la habilidad de expresar nuestros pensamientos, sentimientos y creencias, asumiendo las consecuencias y a la vez respetando y teniendo en cuenta los sentimientos y creencias de la otra persona.

No estamos hablando únicamente de facilidad para expresarse o hablar en público; la asertividad exige también responsabilidad y respeto.

Ser asertivos nos permite:
  • Decir que no sin sentirnos culpables: rechazar peticiones.
  • Expresar nuestras limitaciones personales y nuestros sentimientos positivos.
  • Iniciar y mantener contactos sociales.
  • Realizar y encajar críticas y alabanzas.
  • Presentar discrepancia con las opiniones de los demás.
  • Mostrarnos agradecidos con las personas que nos ofrecen un servicio.

La asertividad nos permite ser quienes realmente somos y estar en paz con nosotros mismos… ¡Pero no sirve para cambiar a los demás!

Podemos diferenciar 3 grandes modelos de comunicación:
  1. Pasivo: Respeta a los demás, pero no a si mismo
  2. Agresivo: Defiende sus derechos e intereses sin respetar a los demás
  3. Asertivo: Defiende sus derechos respetando los de los demás

Personas con estilo de comunicación pasivo
Hacen Piensan Sienten
· Utilizan un volumen de voz bajo, bloqueos, tartamudeo, vacilaciones, silencios, falta de contacto ocular, mirada baja, cara tensa, manos nerviosas, dientes apretados…

· Inseguridad para saber qué hacer y qué decir.

· Frecuentes quejas sobre terceros (no me comprende, es un egoísta, se aprovecha de mí…).

· Consideran que así evitan molestar a los demás. Son personas “sacrificadas”.

· Es necesario ser querido y apreciado por todo el mundo.

· Sensación de ser incomprendido manipulado o no tenido en cuenta.

· Impotencia, baja autoestima, ansiedad y frustración.

· Mucha energía mental y poca externa.

· Frecuente sentimiento de culpabilidad.

· Deshonestidad emocional (no reconocen sus propios sentimientos).

 

 

Cuando dices “si” a otras personas, asegúrate de que no te estás diciendo “no” a ti mismo
Paulo Coelho
Personas con estilo de comunicación agresivo
Hacen Piensan Sienten
· Volumen de voz elevado, habla precipitada y tajante.

· Interrupciones, insultos y amenazas.

· Contacto ocular retador, cara tensa, manos tensas, invade el espacio del otro.

· Tendencia al contraataque.

 

· Sólo yo importo. Lo que tú pienses o sientas no me interesa.

· Creen que en caso contrario serían excesivamente vulnerables.

· Paradigma de ganar-perder

· Hay gente mala que merece ser castigada. Es horrible que las cosas no salgan como a mi me gustaría que saliesen.

· Ansiedad creciente y sensación de falta de control.

· Soledad y sensación de incomprensión, culpa y frustración.

· Baja autoestima (necesidad de defenderse).

· Honestidad emocional: expresan lo que sienten y “no engañan a nadie”

 

 

Las causas más comunes que favorecen un estilo de comunicación pasivo o agresivo (o pasivo/agresivo) pueden ser:

  • Experiencias previas: educación basada en satisfacer y/o priorizar a los demás, modelos de comunicación disfuncionales…
  • Significado de ciertos estereotipos: ser mujer, subordinado…
  • Estrés y nerviosismo: Mala gestión emocional.
  • Tipo de personalidad.
Ni sumisión ni agresión, sólo asertividad.
Walter Riso
Personas con estilo de comunicación asertivo
Hacen Piensan Sienten
· Habla fluida, seguridad, contacto ocular directo, relajación postural.

· Expresión de sentimientos tanto positivos como negativos. Honestidad.

· Defensa sin agresión. Saben aceptar errores.

· Capacidad para pedir aclaraciones, decir “no”, hablar de sus propios gustos e intereses y discrepar de los demás.

· Creen en unos derechos para si y para los demás.

· Convicciones básicamente racionales.

· Paradigma de ganar-ganar.

· Se consideran “buenos” pero no “tontos”.

 

· Buena autoestima. No se sienten inferiores ni superiores a los demás.

· Satisfacción en las relaciones.

· Sensación de control emocional.

· Honestidad emocional: expresan lo que sienten y “no engañan a nadie”.

 

 

 

¿Quieres conocer tu grado de asertividad? En este enlace encontrarás un pequeño test que puede ayudarte.

http://uvhm.edu.mx/psicologia/inicio/wp-content/uploads/2015/01/Test-sobre-asertividad.pdf

La asertividad se puede aprender y, afortunadamente, nuestro sistema educativo cada vez se preocupa más por incorporar la Inteligencia Emocional al modelo de enseñanza.

Pero, ¿cuáles son entonces las claves para una comunicación asertiva?

  • Reemplazar los pensamientos negativos: hacer valer los derechos propios.
  • Comprender que la gente no puede leer nuestra mente: expresarse con claridad.
  • Defender “nuestra verdad”, no “la verdad”: la verdad absoluta no existe.
  • Recordar nuestro objetivo al establecer la comunicación (que no es ganar una discusión).
  • Ser concreto: especificar y detallar.
  • Hacer referencia a los hechos y no a los juicios: evitar generalizar y magnificar.
  • Añadir motivos: explicar nuestras razones.
  • Hablar desde el “yo” y no desde el “tú”: no atacar.
  • Contagiar emociones: No prescindir de ellas.
  • Reducir el estrés con el lenguaje corporal.

 

La forma en que nos comunicamos con otros y con nosotros mismos, determina la calidad de nuestras vidas
Anthony Robbins

 

 

 

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